Colágeno hidrolizado (tipos I y III): la proteína estructural de la cutis, base de la elasticidad y firmeza.
MSM: un compuesto orgánico de azufre, utilizado tradicionalmente en el cuidado de la piel, el cabello y las uñas.
Taurina: un compuesto similar al aminoácido con potencial antioxidante.
Vitamina C: contribuye a la formación de colágeno para el funcionamiento normal de la cutis y protege las células contra el estrés oxidativo.
Resveratrol: un compuesto polifenólico vegetal que se encuentra en el vino tinto, las uvas y las bayas.
Ácido succínico: un componente natural del metabolismo, que se produce y utiliza en mayores cantidades durante la actividad física.
Vitamina D3: favorece la división celular y contribuye al mantenimiento de una cutis sana.